28 de diciembre de 2011

En Un País Multicolor

Imagino que el día en que los marcianos decidieron empezar sus pruebas ni se imaginaban esto. Escogieron lugares donde la vida pudiera desarrollarse con facilidad, por eso llegaron a la Tierra. Con una buena cantidad de agua, una atmósfera rica en oxígeno y una temperatura que ni frío ni calor sería suficiente para empezar. Entonces soltaron sus bacterias para que con ellas y con paciencia empezara el proceso que creara todo bicho viviente que conocemos hoy día. A la vez, para comparar, los científicos extraterrestres pensaron que sería bueno que, ya que jugaban a ser Dios, que lo mejor sería crear vida también en otros lugares, todos ellos alejados entre si una buena cantidad de kilómetros para que, llegado el caso, y si la sociedad evolucionaba mucho tecnológicamente, no nos fuera a dar por ponernos en contacto entre nosotros y, descubierto el pastel, se produjera una revolución de órdago a escala sideral y todos los experimentos espaciales en marcha se fuera a tomar por saco.

Cada cierto tiempo los científicos cósmicos decidieron que se darían un garbeíto galáctico para ser espectadores de excepción de sus respectivas cobayas y comprobar así los resultados in situ, pero, eso sí, desde las alturas de sus naves para no interferir, para no contaminarnos con ves a saber qué enfermedades y, ya de paso, para evitar suicidios en masa entre la sufrida población. Decidieron dejarnos en libertad y por tanto no influirían en modo alguno en nuestras acciones ni tomarían medidas cuando los errores cometidos nos abocaran al desastre. No sé si la cantidad de hijosdeputa cósmicos alcanzará el nivel de lo que se cocina por aquí abajo, pero no creo, así que estoy seguro que desde que llegaron aquí y empezaron a ver el percal estarán que no se lo creen. Empezando por Eva, la primera pecadora de la historia, no les habrá dado tiempo a salir de su asombro con tanto cachondeo como hemos tenido por aquí durante la historia. Porque ya sea en nombre de algún Dios, como ahora en nombre de la libertad y el petróleo o, simplemente porque culito veo culito quiero, lo cierto es que los marcianos habrán tenido que pellizcarse para acabar de creerse lo que sucede con su experimento.

En fin, que si en el lugar desde el que vienen los marcianos existe el acto de reír se deben estar descojonando a nuestra costa. El estudio de la vida "inteligente" del planeta durante el pasado y, lo que es peor, durante el presente habrá dejado a más de un marciano sin echar gota. Si es que ellos mean, que igual no. Nuestra capacidad para resolver los conflictos, para aprender de los errores, para evolucionar como sociedad, para conocernos, compartir, sentir y así respetarnos todos juntos en libertad tiene que estar siendo un chiste para la tropa marciana. Si han hecho un ránking entre sus civilizaciones experimentales debemos estar en la parte alta de la zona baja de la sección mongólicos subdesarrollados. No sé al resto cómo les debe ir la feria, pero en la nuestra no quedan ni las raspas. Puede que el resto también hayan tenido las herramientas para estropearlo todo, pero seguro que ninguna otra civilización se lo estará tomando más en serio que nosotros en esa labor. Y lo que te rondaré morena.

Dicen que toda sociedad tecnológica tiende a la autodestrucción, y no seré yo quien niegue la mayor. No sé si eso será cierto ya que los que lo han dicho no han visto ninguna más, pero desde luego, y aún y sin pruebas que me demuestren lo contrario tengo que decir que me lo creo a pies juntillas. La nuestra va de cabeza al hoyo tal y como se puede ver últimamente. El medioambiente ya casi no es ambiente porque gracias a los que más contaminan y al efecto que producen en el delicado ecosistema de nuestra pelota terráquea, está que no sabe si tiene que hacer calor, frío, llover, nevar o hacer un sol del carajo en pleno enero. Los mares están tan vacíos como la nevera del pato Donald y si echas una red el mar te la devuelve con tres pescaditos, una lata de cerveza y una bolsa del Corte Inglés, que no del Carrefour, que ahí las cobran y ya no las tira ni Dios. Los desiertos por su parte avanzan inexorables y en los casquetes polares debido al aumento de la temperatura global ya no caben ni tres osos y dos pingüinos juntos sin mojarse sus respectivas posaderas.

Y todo eso como parte del mismo experimento en el que nos han metido estos cabrones de marcianos y que, por lo que parece claro, se les ha ido ya de las manos. Porque aquellas pequeñas e invisibles bacterias se han covertido ahora en verdaderos virus mucho más potentes y letales que han tomado las formas más variopintas. Corporaciones, grupos de presión, lobbys, banqueros, políticos, inversores, militares, y extorsionadores varios son los peores virus que han crecido a la sombra de nuestra evolución. Gracias a todas esas ratas y con la inestimable ayuda de algunas más están poniendo el cotarro patas arriba. Y mientras, la prima de riesgo disparada y dando por saco. No descarto, por ello, que ésta sea el maquiavélico penúltimo invento de los de arriba para acabar de jodernos vivos. Es otra de las pruebas a las que nos someten para medir nuestra capacidad de reacción y, sobre todo, nuestra pacienca. Que yo no sé otros cómo andarán de esto último, pero a un servidor no le queda ni in un gramo.

Aquí más cerca, en este país al que algunos pocos aún llaman España, resulta que se le han atragantado los brotes verdes aquellos que el ya expresidente decía ver. Fueron un puro espejismo, obra y gracia de una alucinación presidencial que ha durado años y que ha convertido a la Madre Patria en una casa de putas y de sálvese quien pueda. Pero este no es un problema que se enmarca exclusivamente en nuestras fronteras, no, esto es algo que si uno pone las noticias, Dios no lo quiera, ve que se va cociendo en todas partes del globo. El cabreo se va generalizando a todos y cada uno de los lugares y plazas que uno quiera visitar. "Indignados" se dicen ellos, pero yo lo que veo es un momento de absoluto cabreo por el cachondeo, el mamoneo y lo hijosdeputa que podemos llegar a ser cuando se nos deja a nuestro libre albedrío. El mal reparto que hay en este mundo de mierda no es más que el caldo de cultivo ideal para todo lo que va a venir en un futuro próximo del que espero no llegar a ser espectador.

En fin, con este optimismo sin igual me despido de, por otra parte, maravilloso 2011 en lo personal. Definitivamente éste es mi post más "optimista" en tiempos. Lo releo y me meo de la risa. No es la manera de desear un feliz 2012 a mi parroquia cibernética, pero oyes, es lo que hay. Ya veremos cómo nos va el nuevo año, pero a priori pinta tan mal como el fiasco de 2011, aunque espero que en lo personal siga siendo de cine. Para el resto de cosas todo apunta a que los bancos van a seguir haciendo fortuna, los especuladores seguirán especulando con la pasta de otros, la gente seguirá perdiendo sus empleos, los políticos seguirán metiendo la mano en la caja pública para sus cosillas, los estados recortarán hasta el último céntimo de todo lo que nos ha costado tanto conseguir y, por tanto, seguro que seguiremos viendo episodios de gentes que, hasta el hartazgo, se líen la manta a la cabeza y pasen de estar indignados a estar hasta los mismísimos huevos ya de todo. Y es que nos creíamos que vivíamos en un país multicolor y al final ya ves, del blanco y negro no pasamos. Y a Dios gracias.


Feliz 2012



J. Coltrane